Una buena alimentación durante el tratamiento contribuye a mantener el peso, la energía y la respuesta del organismo a las terapias.
Recomendaciones generales
- Prioriza proteínas magras: pollo, pescado, huevos, legumbres.
- Incluye frutas y vegetales de colores variados.
- Mantén una hidratación adecuada, entre 1.5 y 2 litros de agua al día.
- Fracciona las comidas en porciones pequeñas y frecuentes.
Cada paciente es distinto. Nuestro equipo de nutrición diseña planes individualizados según el tratamiento y la tolerancia.